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¿Sois seguros de vosotros mismos?

Cuando me propusieron este artículo para el blog, sentí miedo, era mi primera vez, ¿de que voy a hablar?, ¿que cuento?, ¿estoy preparada?, ¿haré el ridículo?, siempre que tenemos que mostrarnos ante los demás queremos dar nuestra mejor cara, nuestra mejor imagen, nos sentimos vulnerables, siempre buscando la perfección incluso a través de una pantalla, porque quien lea esto no me conoce, no sabe cómo soy físicamente, y aun así quiero dar mi mejor versión. Es como cuando tienes una cita importante, sea romántica, de trabajo o un sábado con amigos, y te pones tu mejor ropa interior, no porque vaya a verla nadie, simplemente nos da seguridad, como el carmín rojo, pues para escribir esto yo también me he pintado los labios de rojo. Es normal, todos necesitamos gustar, sentirnos aceptados por nuestra imagen, pero dónde está el límite?

Luego pensé, ¿qué más da Esti?, parece que lo importante no es el contenido, si no la imagen, tú escribe, escribe cualquier cosa, y si no queda bien del todo, pues añadimos una foto guiñando un ojo y sacando la lengua, o poniendo morritos, el texto es lo de menos, no hay más que fijarse en las redes sociales, fotos sin nada más que eso, la imagen, la apariencia, ropa bonita, en sitios espectaculares, vestida por chicas impresionantes, sin nada más que eso, imágenes, nos transmiten algo más?

 

Dicen que es la nueva manera de hacer publicidad, pero seamos sinceros amigos, ¿quién sigue a esas chicas, llamadas influencers?, véase q no he querido utilizar el término hasta ahora, qué poco me gusta esa palabra, veinteañeras que jamás van a poder permitirse ni esas marcas de ropa, ni esos viajes, ni siquiera pueden soñar en ir a una fiesta como a las que acuden ellas, excepto alguna afortunada a la que por sorteo ha sido agraciada para conocer a su adorada “instagramer” y pasar 15 min con ella, no importa, parece que ese no es el objetivo, el objetivo parece ser más bien que siga habiendo una diferencia de clases bien diferenciada, no vaya a ser que a la plebe se nos olvide.

 

La gente joven ya no se identifica, con la monarquía, ni la aristocracia, necesitamos una nueva clase a la que admirar y envidiar a partes iguales, y parece que ya la tenemos, INFLUENCERS, pero influencers de qué?

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